La mentira de la conciliación

Mientras las leyes en España sean las que son, la corresponsabilidad queda en una anécdota.

El día a día en casa y en el trabajo marca ese reparto de tareas. Observando a mi alrededor sí observo cambios; mis generaciones más mayores no entienden ni de qué se les habla, y mi entorno más joven sí ejerce esa igualdad.

Soy optimista. Con educación y visibilidad este escenario mejorará.